lunes, 21 de septiembre de 2015

Eiger. Arista oeste.




¡Nos vamos a los Alpes!
El reto es el mítico Eiger, desde luego no por la Norte. Nuestro objetivo es más discreto, ascender por la arista oeste.
El punto de encuentro con Eva y Cali es Colindres. Durante la cena decidimos que para poder cuadrar la meteo en nuestro viaje relámpago, debemos madrugar para poder aprovechar una ventana de buen tiempo.
Salimos sobre las 4 de la madrugada para poder coger el último tren que nos subía desde Grindelwald. Tras 14h de viaje llegamos con 50 minutos de anticipación a la salida del tren, puntualidad suiza en nuestra planificación.


Pueblo de Interlaken, estamos cerca.

Preparando las mochilas

Nuestro mapa

Estación de Grindelwald esperando el tren de cremallera.

Como el año pasado la Norte se esconde de nosotros.


Este tren no nos sube hasta la última estación (Eigergletscher) así que nos toca caminar desde la estación kleine Scheidegg, una hora más o menos, hasta alcanzar la base de la vía ferrata de Rotstock.


Camino de Eigergletscher
Ilustres montañeros han dejado su mano plasmada en la cara norte


















El tiempo esta revuelto y no disfrutamos de las vista de la ferrata por la niebla. Al salir de la ferrata empezamos a subir ya con la luz justa.

Croquis de la ferrata


base de la ferrata
se ven las escaleras en la pared
una vez pasado los tramos de esaleras



 Nuestra intención era dormir en la zona de vivac a 3060m pero quedan 20 minutos de luz y la zona de ascenso tiene una espesa niebla. Decidimos construir una repisa entre las piedras y poner el doble techo de la tienda. Cena, vista del cielo despejado y a dormir.

la vista es preciosa

una olla tres tenedores



todo listo para dormir


El día amanece despejado y sin viento. Desayuno preparación y ¡pa´riba!

café y galletas en hotel de lujo

¡adios tienda!


cumbre del Rotstock, la ferrata sale de su derecha
Comenzamos con los crampones puestos por un nevero muy generoso, alcanzamos la zona donde nos internamos en la roca, esta zona nos cuesta encontrar el camino y nos retrasa más de lo que esperábamos.


la nieve esta perfecta



Una vez superada llegamos a la zona de vivac, donde teníamos pensado dormir, comprobamos que es más pequeña de la impresión que daba en las fotos de internet.
 Desde aquí subimos con precaución por el verglas pero sin problemas, aunque va dejando entrever que bajar también va a tener su miga por lo descompuesto de la piedra.

una vez superada la zona complicada de encontrar el camino

zona de vivac
Verglas, solo hay que ir atento para no pisarlo


En la Silla, piedra que recibe ese nombre por la similitud con una silla de montar a acaballo y desde donde se hace salto base, nos hacemos unas fotos y asomamos el morro a la cara norte. Yo no tengo vértigo pero tumbado y sacando la cabeza para ver la norte me lo replanteo. La palabra que me venía a la boca era ¡acojona!.




la Silla
se ve el cable por el que pasan para saltar

cara norte ¡ahora vas y la subes!

se distingue lo vertical de la cara norte

el Mönch y el Jungfrau al fondo

Una vez superada esta zona la pared gana en inclinación y en exposición a las caídas. Sobre la cota 3500m cae una pierda muy grande que se parte en trozos al chocar con una pared, no había visto una piedra caer tan grande nunca. 
Al poco oímos voces y vemos gente por encima de nuestra posición. Pensamos que era gente que descendía de la cumbre pero era un grupo de guías y sus clientes que suponemos durmió donde era nuestra intención.

las trepadas son simples pero expuestas

Lo alcanzamos, no sin antes sufrir sus continuos lanzamientos de piedras. Una de ellas alcanzó a Cali encima de la ceja y aunque le hizo una buena herida, Cali dijo que estaba bien y que seguíamos.
Aseguramos una zona que era una trepada fácil pero tenía algo de hielo y ya casi estábamos en la cumbre.


Cali ya tiene la pedrada, que se suma a la que tiene el ya de serie
asegurando el paso con hielo
queda muy poco


Un nevero de unos 70m pegado a la norte y muy estrecho nos llevaba a la cumbre. Yo subo de último con un piolet y la sensación es ¿por qué no subí los dos piolets?
¡Al fin la cumbre! 
Es una euforia tremenda, no me puedo creer que este en la cumbre de una montaña tan mítica como el Eiger.
Después de flipar un poco y las fotos de rigor comenzamos el descenso que sabemos será largo y delicado.




¡CUMBRE! Los tres jugamos al rugby juntos muchos años
mi momento de gloria




cara norte desde la cumbre. Se ve la sirueta de Eva sacando los brazos


La concentración necesaria para descender por un terreno tan expuesto y difícil de asegurar es nuestra arma secreta, los tres sabemos que queda mucho y el mal tiempo esta de camino.

Eva descendiendo la arista cimera
aunque no lo sabíamos, nuestro objetivo lo teniamos a la vista. kleine scheidegg a la derecha del lago

El cambio de tiempo previsto para el día siguiente se había adelantado a las 17:00h, según nos comentaron los guías del otro grupo pero a las 15:30 ya lo teníamos encima. Aún quedaba mucha montaña que bajar y la cosa se ponía poco amigable.

el cambio de tiempo vino desde el Mönch y el Jungfrau

montamos algún rapel para descansar la mente








 


Lo peor fue cuando se puso a llover de forma persistente y nos dimos cuenta que era probable que el doble techo no hubiese aguantado las ráfagas de viento y al llegar no tendríamos refugio, ni ropa, ni na de´na.


llegando a lo zona de vivac, pensabamos que ya quedaba poco ¡ilusos!

ya estamos muy cansados y llueve desde hace rato

La misma zona que nos dio problemas al subir nos las volvió a dar al bajar pero ahora las fuerzas estaban muy pero que muy mermadas y estamos calados. 
Descender por unas cuerdas, que mejor no explico como estaban, llegamos al nevero y a la zona de la tienda. Si zona, porque la tienda ya no estaba. 
Recogimos las pertenencias que estaban esparcidas y nos encaminamos ya con los frontales encendidos hacia la estación de Eigergletscher que divisamos al fondo del valle y donde podríamos tener un lugar donde pasar la noche ¡Llevábamos 14h (7h subir y 7h bajar)!
Al perder la posibilidad de ponernos ropa seca, comer caliente y descansar sabíamos, y así lo planteamos, que estábamos en una situación potencialmente peligrosa de verdad y que no había más opción que encontrar refugio costase lo que costase.
La fortaleza mental que demostró el grupo fue algo realmente impresionante, sobre todo la de Cali que sin casi experiencia en la montaña se comporto como un autentico veterano de mil batallas alpinas. Estoy realmente orgulloso de tener unos amigos así. Se puede decir que le vimos las orejas al lobo.
El camino de descenso a Eigergletscher es desconocido ya que subimos por la ferrata.
 A oscuras da la sensación que nos va a meter en un buen lío como no encontremos el camino pero no hay más opciones que bajar. Al acercarnos a lo que parece una pared escarpada, a todos se nos encoje el culillo, el potente frontal de Eva y una buena señalización hace que pasemos la zona con relativa facilidad.

por suerte el camino a Eigergletscher esta marcado y equipado

Llegamos a la estación y allí no hay ni el Tato. Tenemos los tres muy claro desde hace muchas horas que en el momento que paremos tenemos que tener refugio y posibilidad de quitarnos la ropa mojada o estamos BIEN JODIDOS.
No pasa nada, el ánimo de los tres es inquebrantable. Sabemos que ya estamos a salvo porque ahora es una pista de tierra bien ancha e imposible perderse así que sólo hay que caminar cuesta abajo, eso si, no sabemos cuántas horas ¡jajajajaj!
Llegamos con facilidad a kleine scheidegg, donde la diosa Fortuna quiso que diésemos con un albergue donde su amable guarda nos dio de cenar y dormir ¡eran las 23:00h en Suiza! un milagro encontrar a alguien despierto y con tan buen corazón.
Después de 17h de montaña expuesta ahora estamos secos, cenados, duchados y prestos a dormir. Éramos los tipos más felices de la galaxia ¡habíamos ascendido el Eiger!.

las cervezas de la celebración

Al día siguiente mesa reservada con vista a la cara norte del Eiger para desayunar, cortesía de nuestra anfitriona. 

así se desayuna de lujo

verde:primer día, azul: segundo día (discontinuo el descenso)
más o menos esta fue nuestra ruta (foto de internet)

Ya en Grindelwald un poco de turismo, paliza de coche y en casa disfrutamos de una acción de comando más.


Tras meditar e intentar asimilar la experiencia, creo que ahora sí puedo decir que soy un montañero.

No me quiero olvidar de Santi que tanto en falta echo en nuestras aventuras. El año que viene no te puedes perder el Cervino.

jueves, 23 de abril de 2015

Ascensión invernal al Torrecerredo.

Desde que el verano pasado, en Alpes, el trío lalala (Eva, Santi y yo) subiésemos como opción B el Mönch, no había vuelto a hacer montaña.
Retomo a lo grande, el Torrecerredo o Torre de Cerredo, techo de los Picos de Europa con 2648m de altura. No sólo eso, sí no que además en solitario.
Hacer una actividad así en solitario creo que requiere un análisis pausado de tus habilidades y capacidades. De todas clases: físicas, técnica, material, organización, etc.
Después de valorar infinidad de factores decido que estoy capacitado para afrontar la ascensión en solitario y me pongo a planificar.
Una ventana de buen tiempo hace que me decida y comience la aventura.
Dejé el coche en Collado Pandébano (1130m aproximadamente) sobre las 12.00 h y comienzo a subir hacia el refugio de Urriello (refugio de Julián Delgado Úbeda). El día pinta muy bien y subo a buen ritmo pese a haber muchos neveros importantes por el camino. Llego a Collado Vallejo (1500m aprx.) y el Picu (Pico Urriello), popularmente conocido como Naranjo de Bulnes, se ve entre nubes. A partir de aquí el camino tiene más nieve y llega un momento en que todo el camino está con una nieve bastante blanda.
Llego al refugio del Urriello (1953m), he tardado unas tres horas, algo más de lo habitual pero los 20kg de mochila y la cantidad y calidad de nieve no ayudan mucho.
Tras reponer fuerzas, comentar en el refugio mis intenciones, mandar un mensaje a casa y equiparme me dirijo hacia el paso del Diente del Urriello. La visibilidad por momento es mínima por las nubes que se meten. Como he realizado este camino varias veces no tengo muchas dudas por donde ir aunque los claros que de vez en cuando se ven me ayudan anímicamente al saber que el esfuerzo de la ascensión va dirigido en la dirección correcta.
Al llegar a la zona baja del Diente y comenzar la pendiente se despeja por completo y es un subidón de moral para afrontar la pendiente que en la parte superior llega a unos 60º de inclinación de la cantidad de nieve que hay. Es una subida muy dura y la última pala la hago con los dos piolet en las manos.
Al llegar al paso del Diente de Urriello me hago una foto con el Picu al fondo, un poco de agua y hacia Horcada Arenera. Del refugio a aquí he tardado algo menos de tres horas.
La nieve aguanta y eso que ya es tarde (18:00h). Llegar a Horcada Arenera (2283m aprx.)me cuesta bastante, el esfuerzo del día, más las seis horas de cueva del día anterior pesan. Una vez en Horcada Arenera, el Torrecerredo se divisa al fondo y eso da mucho ánimo.
El momento de quitarme la mochila está cerca. Hablando de mochila, al ir a ponérmela de nuevo, después de descansar, me doy cuenta que me falta la colchoneta y no tengo ni idea de donde se me ha podido caer, no son buenas noticias para la noche.
Sobre las 20:00h esto en el Jou del Cerredo a los pies de la montaña que más veces he intentado sin éxito, creo que con esta van 5. Monto la tienda y ¡milagro hay cobertura! así que tranquilizo a la familia y me pongo a fundir nieve para rellenar el camelback (cantimplora moderna) y hacer una sopa reconstituyente.
La esterilla se hace imprescindible, la tienda está montada sobre la nieve. Improviso y pongo la mochila, la ropa de recambio y la cuerda para aislarme del helado suelo. No es una esterilla auto hinchable pero es mejor que nada.
Paso un poco de frio pero consigo dormir algo. A última hora ya no concilio el sueño con el frio y aunque tenía previsto mi salida al amanecer, la retraso porque no me encuentro con ánimos de exponerme al frío que hace fuera.
Cuando empiezo a moverme resulta que el hornillo no funciona a causa del frío y eso que tome la precaución de aislarlo dentro de la tienda. Como también guarde lo que me sobro de sopa dentro de la tienda para que no se congelase, me la tomo fría y a preparar la mochila para subir. Ahora en la mochila sólo va la cuerda, unos fisureros, cordinos, el agua, etc. y se nota muchísimo.
La nieve esta dura pero deja cramponear sin problemas, es justo lo que buscaba al dormir a los pies del monte.
La pala de inicio es ancha e inclinada y según voy subiendo se estrecha e inclina más por lo que guardo los bastones y cojo los dos piolets.
Paso una pala bastante inclinada, un poco de mixto un pequeño paso de nieve con 60-70º de inclinación, una arista cimera muy estrecha pero cortita y... ¡la cumbre!
Aunque estoy muy orgulloso por haber ascendido yo solo, me vienen inmediatamente a la mente Evaristo y Santi, con quien la cumbre sería un premio muchísimo más grande. Me da pena que Eva no haya podido venir porque todos los intentos anteriores han sido con él.
La foto de rigor, una pausa para deleitarme con lo conseguido y para abajo que haber empezado un poco más tarde se que me puede dar problemas con la calidad de la nieve.
Monto unos rápeles y me pongo en la pala ancha de nieve, que empieza a ponerse blanda con el sol, modifico un poco la ruta de vuelta para aumentar la seguridad ya que la nieve ha cambiado mucho.
Recojo el campamento y vuelvo sobre mis pasos ¡feliz como una perdiz!
Llego a la bajada del Diente del Urriello con la nieve justita, justita en calidad para poder hacer un descenso seguro. Ya en el refugio lo primero que me pregunta el guarda es "¿has perdido algo?" tenía mi esterilla, se me había caído al poco de salir del refugio. Mensaje tranquilizador y al coche.
La bajada es matadora, la mochila me tiene destrozados los hombros y la nieve se pone insoportable pero al final y nueve horas después llego al coche.
Ha sido una experiencia muy gratificante.

Collado Vallejo con el Picu al fondo-------------------------------------------Diente del Urriello con el paso señalado


El Pico desde el paso del Diente del Urriello-------------------------------Mar de nuves camino de Horcada Arenera


Horcada Arenera con el Torrecerredo Al fondo------------------------------------La ruta de ascenso


El campamento----------------------------------------------Mas que un montañero te sientes una momia en esa tienda.



La cumbre y una panorámica de 180º de las vistas desde ahí.


La ruta.