El amigo Sierra en su incansable labor de encontrar todos los agujeros posibles que tenga Cantabria, ha retomado la exploración de una cavidad conocida por pocos. En esta nueva aventura nos hemos subido al carro otros tantos chalaos.
Hemos ido tres días:
El primer día fue de toma de contacto y la sorpresa fue mayúscula al encontrarnos con una cueva pequeña pero muy bonita. Seguimos el cauce del río prácticamente pegados a la tubería de canalización de agua que la gente del pueblo ha instalado para abastecer una fuente, curso arriba llegamos hasta una trepada que aunque posible era demasiado temeraria para hacerla sin material. Las marcas de unos colegas de afición, conocidos por Sierra, deban fe de cuando y hasta donde habían llegado así que si subíamos sería territorio sin explorar. Con muy buen sabor de boca y unas expectativas altísimas nos fuimos para casa. De este día no hay fotos.
Segundo día, Sergio Alex, Sierra y yo entramos con el objetivo de hacer la escalada y equiparla. Sierra con más ansia que habilidad le dio paso a Alex en la trepada, se instalo una cuerda y subimos los demás. Nos encontramos con una galería grande que se había derrumbado y nos pusimos a buscar continuación porque si que se notaba una ligera corriente de aire. Sin encontrar nada pero sin acabar el trabajo nos fuimos.
Tercer día, a Sierra y a mí se nos unió Peter un experimentado espeleólogo. Queríamos encontrar la continuidad pero después de mucho buscar Peter nos aconsejo que lo mejor era tipografiar la cueva, poner la topo sobre un mapa e intentar buscar una torca por fuera que sobrepasase el derrumbe. Un poco desanimados pero con unas cuantas fotos nos fuimos para casa.
Primer día
Segundo día

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